- Francisco Arellano: "Balseiro
ha sido un pésimo Alcalde y un pésimo gestor"
Izquierda Unida
ALJARAFEHOY.COM entrevista a Francisco Arellano,
candidato de Izquierda Unida a la Alcaldía de Valencina de la Concepción.
Con él hemos hablado sobre la delicada
situación por la que atraviesa la localidad valencinera.
¿Cómo valora la situación política
actual en Valencina de la Concepción?
Más
que hablar de la situación política en Valencina, que Izquierda Unida
considerarica y
esperanzadora porque la implicación de los vecinos a través de un movimiento
ciudadano independiente y eficaz que alienta y enriquece, nos muestra que llevábamos
razón cuando hablábamos de democracia participativa, y nos señala que
democracia es más que elecciones cada cuatro años, hay que hablar de la
situación política actual en su Ayuntamiento, que es un esperpento
valleinclanesco.
Hoy,
gobierna el PSIV, una escisión del PSOE, con el apoyo de dos concejalas tránsfugas
del PP. Un gobierno legal, pero ilegítimo a todas luces, pues no cuenta con el
apoyo de los vecinos de Valencina. Y al frente del gobierno municipal se
mantiene un alcalde triste, sin autoridad, ni moral ni política, al que la
mayoría plenaria le ha quitado competencias y que tiene las manos atadas porque
no puede ejecutar el presupuesto de 2006, que se mantiene en un limbo jurídico.
Además
vemos, en primer lugar, como el proyecto estrella de esta nefasta etapa, que es
el PGOU, está tumbado de antemano por las últimas decisiones de la Junta de
Andalucía en materia urbanística, que Izquierda Unidad espera su retirada
definitiva, y como, en segundo lugar, la imputación de una persona de confianza
del alcalde por dos delitos de malversación de fondos públicos y fraude en
documento público, ha sacado a la luz pública los entresijos de una política
que considera al vecino un estúpido y un simple elector.
¿Cuál es su valoración de la gestión del
Alcalde, Adolfo Balseiro?
Ya
sabíamos en Izquierda Unida que su gestión no iba a ser un modelo a seguir,
por todo lo acontecido en su anterior mandato, Pero en esta etapa se ha superado
con creces, simplemente su gestión no ha existido. Su grupo ha sido la oposición
de la oposición. Así de simple, a pesar que se presentaron a las elecciones
como los liberadores y libertadores de Valencina.
Para
Izquierda Unida todo aquello fue una patraña, un engañabobos y las
consecuencias de su paso por la Alcaldía no se han hecho esperar:
Utilización
de las contrataciones municipales para crear una bolsa de votantes que les
aseguren su permanencia en el Consistorio. El cierre de la radio pública. La
contratación laboral de militantes de su partido. Permitir el abandono de su
partido de la Mesa Ciudadana por otro trazado de la carretera A-8077. Consentir
que la crispación política determine los Plenos Municipales. Mantener y
aplicar unos criterios irracionales, arbitrarios y contrarios a las necesidades
reales del Ayuntamiento en la contratación laboral. Alentar despidos laborales
de trabajadores que no estaban en su onda política. No promover la participación
ciudadana, ni la transparencia en la gestión municipal ni en la informativa.
Pasar por alto que trabajadores y funcionarios municipales se vieran acosados
por su personal de confianza, que además intentaba usurparles funciones,
creando un descontento laboral importante. Amparar los criterios y objetivos del
PGOU, contrarios a los intereses de los vecinos. Firmar convenios urbanísticos
claramente favorables a las empresas constructoras. Fomentar la falta de
comunicación con los vecinos y preferir el silencio a dar explicaciones sobre
la crisis de este verano pasado, cuando prefirió huir de vacaciones, antes que
afrontar su responsabilidad tras el abandono del PP y la denuncia sobre las
subvenciones municipales, etc.
Como
se puede comprobar la valoración del Alcalde y de su “gestión” no puede
ser positiva. Un pésimo alcalde y un pésimo gestor.
- ¿Cómo cree que ha acogido el pueblo de
Valencina este cambio en el equipo de gobierno?
La
mayoría de izquierdas en Valencina nunca ha aceptado al equipo de gobierno que
salió de la moción de censura de marzo de 2004. Muchas personas que optaron
por el PSIV en las pasadas elecciones municipales, hastiadas de las formas y de
las maneras de gobernar del PSOE, que pedían un cambio importante, no radical,
se sintieron engañadas con el pacto PP-PSIV, pues ellos no habían votado
izquierda para que con sus votos se alzara con la Alcaldía el PP. Desde ese
momento muchos se sintieron traicionados y renegaron de su voto, otros de su
militancia y todos esperaban ansiosos lo que ocurrió este verano, la ruptura
del pacto PP-PSIV.
A
día de hoy, apreciamos como la gente vuelve a sentir ansiedad porque termine
esta etapa que considera negativa para el presente y futuro de Valencina. Una
etapa donde ha predominado la crispación política y se ha creado un cisma
social que tardará en cicatrizar. La provocación con saña y la descalificación
del que hasta hace poco era compañero o compañera ha llegado a tal punto que
se antoja difícil de reconducir y solucionar. Las posturas se han enconado
tanto que el deterioro de las relaciones personales ha provocado que la crítica
política se ciña al ámbito familiar, para evitar roces y enfrentamientos
innecesarios e inusuales en Valencina.
- ¿Qué partido va a ser el gran
beneficiado, a su juicio, por el revuelo formado en la localidad?
El
gran perjudicado por la ruptura del PSOE fue Izquierda Unida, que en las
anteriores elecciones municipales perdió el único concejal que mantenía en el
Ayuntamiento. Ahora la situación política es distinta. Vemos esperanzados e
ilusionados como un movimiento ciudadano muy comprometido con nuestro pueblo
pretende y busca foros y lugares donde exponer, escuchar, discutir y decidir
sobre los proyectos de futuro de Valencina. Esto nos hace albergar esperanzas
porque Izquierda Unida ha apoyado, desde su nacimiento, a este movimiento social
como un medio de asentar la auténtica democracia y de cambiar las formas, las
maneras y las relaciones de gobierno, en este inicio del siglo XXI, con los
vecinos.
Sin
embargo, el fracaso político del pacto PP-PSIV aconseja calma porque aunque el
PSOE puede ser el gran beneficiado, albergamos esperanzas de que los vecinos se
den cuenta que tienen en Izquierda Unida a una fuerza política aliada, seria,
de izquierdas, estable y capaz de comprometerse con sus aspiraciones de mejora,
tanto personales como colectivas. Ese va a ser nuestro campo de batalla, hacer
ver a los vecinos de Valencina que Izquierda Unida, desde la izquierda real, es
la opción más segura, transparente y fiable de cara a afrontar
los problemas y darles soluciones, que van a pasar ineludiblemente por la
participación activa y real de todo el vecindario de nuestro pueblo, sin
exclusiones ni desconfianzas. Este es nuestro reto y nuestra tremenda ilusión.
- ¿Cuál es, a su juicio, el principal
problema de Valencina? ¿Cómo puede solucionarse?
Sin
olvidar los problemas de funcionamiento interno del Ayuntamiento y de la imagen
externa que hoy proyecta hacia los vecinos, la Valencina de 2006 tiene múltiples
y variados problemas que necesitan de soluciones en un corto espacio de tiempo.
El
planeamiento urbanístico, el acceso viario a Sevilla, las dificultades de
acceso a la vivienda, la puesta en valor del rico Patrimonio Arqueológico, plan
de mejora de los pequeños comercios y de las pequeñas industrias, la educación
en valores, ampliación de las dotaciones escolares, sanitarias, bibliotecarias
y culturales, la universalización de la asistencia social, alternativas de ocio
para niños y jóvenes, el empleo público, la erradicación de episodios de
violencia sobre personas y contra el equipamiento urbano, etc.
Pero
quizás el problema más preocupante para la sociedad actual de Valencina sea el
relacionado con el incierto futuro que nos pueda traer las ejecuciones que se
prevean en el Planeamiento urbano. La solución que se le de será definitoria
del porvenir de Valencina.
¿Qué propone su partido respecto a la
planificación urbanística municipal?
Izquierda
Unida en Valencina ha sido beligerante ante el PGOU que PP-PSIV iniciaron a los
cuatro meses de ganar la moción de censura contra el PSOE y sigue siendo más
beligerante aún, conociendo el desarrollo posterior del PGOU. Hemos pedido
desde el principio que este Plan se retire y se comience de nuevo. Ahora, el
PSOE y el PP tienen la oportunidad de hacerlo, ya no hay escusas. El actual está
acabado después de las últimas decisiones de la Junta de Andalucía. Antes ni
servía reformarlo, ni paralizarlo, ahora sólo es útil para conocer lo que no
se debe hacer.
Creemos
que el planeamiento urbano de Valencina debe ser un plan que cuente con la
participación activa de todas las fuerzas políticas, sociales y ciudadanas de
Valencina, sin exclusiones, porque el futuro de nuestro pueblo va en ello. Su
propuesta urbanística no debe parecerse a los ejecutados en distintos pueblos
del Aljarafe, no queremos que nuestro pueblo se convierta en una pequeña
ciudad, queremos que siga siendo un pueblo. Su crecimiento urbano debe estar
supeditado al crecimiento vegetativo de la población, al rico Patrimonio
Arqueológico y debe ser respetuoso con el entorno medioambiental de Valencina.
Queremos
que se construyan viviendas en Valencina, pero no 9.000, sino las necesarias
para cubrir las necesidades de la población y que casi un 50% tenga algún tipo
de protección o sean públicas. Pretendemos que las viviendas de protección
oficial y las públicas tengan además derecho de tanteo y de retracto en
beneficio del Ayuntamiento o de la empresa pública que se cree, para evitar que
el dinero público empleado en ellas revierta sobre los que adquieran esas
viviendas y se beneficien doblemente de ellas.
Queremos
que se radiquen industrias y comercios en Valencina, pero no a cualquier precio,
sino después de un estudio serio de las necesidades y carencias del municipio y
de su entorno, Valencina no es un ente independiente. ¿Porqué construir un
hiper en Valencina si hay 12 en un radio de 5 Km?
Queremos
que el PGOU potencie los pequeños comercios y que estos diversifiquen sus
productos y que, si es posible, la economía de Valencina tenga un referente
importante en estas pequeñas empresas. Además aspiramos que estas empresas
creen empleo estable y que no se aprovechen de sus empleados, que cobren
adecuadamente y trabajen lo estipulado.
Pretendemos
que las plusvalías de los terrenos de Valencina reviertan en Valencina y no que
los beneficios de los que venden sus parcelas se inviertan en Matalascañas o en
Costa Ballena. En definitiva debe ser un PGOU de los vecinos y para los vecinos
y no estar al servicio de las empresas constructoras e inmobiliarias ni
beneficiar a los especuladores de suelo.
¿Cómo ve a Valencina en relación a otros
municipios del Aljarafe?
Muchos
vecinos tienen la percepción que Valencina se ha quedado atrás en relación
con los pueblos del entorno, tanto en las posibilidades de crecimiento como en
los servicios públicos y privados. Posiblemente esto puede ser así, pero no es
menos cierto que la mayoría de los pueblos vecinos han basado su “progreso”
en un crecimiento brutal de su población por medio de un desarrollo
espectacular y, a nuestro juicio, pernicioso del crecimiento urbanístico.
Izquierda
Unida cree posible el crecimiento y progreso de Valencina sin la necesidad básica
del dinero que proviene de un urbanismo expansivo y devorador de suelo. Es
posible y necesaria la ejecución de otras políticas que generen empleo y
riqueza, que se prospere sin dañar al medio ambiente y a los yacimientos
arqueológicos, y también debemos encontrar fórmulas para que Valencina saque
provecho económico, cultural, turístico y educacional a estos Monumentos
antiguos que tenemos la suerte de tener en nuestro subsuelo y la obligación de
seguir descubriendo y de ponerlos en valor para bien de nuestro pueblo, de
nuestros hijos y de la comunidad científica.
- Se ha hablado mucho de la posibilidad de
una moción de censura que sería suscrita por PP y PSOE para desalojar de la
Alcaldía a Balseiro. Esto sólo es posible si previamente dimitieran los ediles
populares Tosca y Becerra, que legalmente no pueden presentar una nueva moción
de censura en este mandato. ¿Cómo ve la situación?
Casi
todo el mundo ve una posible solución a la situación anormal que se vive hoy
en el Ayuntamiento de Valencina. Izquierda Unida la planteó por escrito en una
nota de prensa y directamente se lo ha planteado a representantes del PSOE y del
PP. La negativa del PSOE a esta posibilidad es tajante, el silencio del PP
elocuente. Ellos sabrán. Los dos partidos se lo deben al pueblo de Valencina,
el PP porque es directamente culpable de esta situación que se les ha ido de
las manos y que no supieron calcular sus consecuencias; el PSOE debe dar una
satisfacción a los vecinos porque durante muchos meses, después de la moción
de censura, su labor de oposición ha sido tan simbólica como ineficaz, en
relación con los medios que dispone.
- La suya es una formación de izquierdas en
un pueblo en el que la izquierda logró en las últimas municipales 9 de los 13
concejales posibles. ¿Existe realmente un sitio para que IU pueda hacerse un
hueco entre los valencineros de izquierda?
Izquierda
Unida en casi todas las legislaturas ha tenido representación municipal en el
Consistorio de Valencina. Izquierda Unida, antes el Partido Comunista, ha tenido
y tiene un electorado muy fiel que es posible ampliar si somos capaces de
comunicar nuestras inquietudes y nuestras ideas a los vecinos sobre el progreso
social de Valencina, aunque también es cierto que si nos olvidamos de lo que
somos, de dónde venimos y de lo que representamos nuestra gente no nos lo va a
perdonar. Otros pueden mentir, pueden traicionar, pueden pactar con el mismo
diablo, casi todo se le perdona. A nosotros, no. Izquierda Unida tiene una deuda
importante con sus militantes y sus simpatizantes, que en Valencina son
bastantes y que son personas cabales y comprometidas con su pueblo. Esa deuda la
vamos a solventar en estas elecciones municipales con su ayuda, y esta vez no
les vamos a defraudar.
- ¿Qué espera de las próximas elecciones
municipales?
Gobernar
el Ayuntamiento de Valencina con los vecinos.
Una entrevista de
ALJARAFEHOY.COM(9 de noviembre de 2006)