Es vergonzoso el camino
que ha tomado la mal llamada prensa del corazón, y que más bien se le podría
llamar prensa canalla, prensa del colorin, o incluso basura directamente,
corazón es otra cosa más limpia, importante y vital en la vida del ser humano.
Con el falso pretexto de que
es lo que pide la audiencia nos están metiendo en nuestras casas un espectáculo
bochornoso de violencia entre personas, familias o contra la sociedad,
sin que al parecer tenga visos de tener un limite, de hasta
donde se puede llegar en el ataque a personas, en la vulneración
del derecho a la intimidad o en como poder destrozar impunemente
a familias enteras.
La televisión, al igual que
la prensa en su totalidad es un medio importantísimo de comunicación e
información, pero nunca debe jugar el papel que, los mal llamados
programas del corazón, nos están trasmitiendo, de valores donde
lo más importante es el dinero, el ser “famoso” a toda costa sin
importar a quien tienes que poner bajo sospecha y de quien tienes que contar
cosas de su intimidad, las más de las veces falsas.
Mal ejemplo estamos dando a
la juventud con esos programas donde todo vale, donde la
promiscuidad es un valor, donde los cuernos son un adorno si dan euros, donde la
familia es un estorbo y donde se puede contar todo.
Se han equivocado los
papeles, no se es más liberal, ni más progresista por entrar en el todo vale y
la adoración al becerro de oro (llámese euro), mi libertad acaba donde
comienza la tuya, es sagrada la presunción de inocencia y sobre todo el derecho
del ser humano a vivir y pensar como quiera. Pero claro lo que se quiere y pide
para uno mismo se ha de querer para los demás.
Señores del gobierno
tanto autonómico como nacional o local, la televisión es un
arma potentísima para crear modismos y opinión y sinceramente creo que
el uso que se le esta dando es contrario a una cultura sana de
valores solidarios y de igualdad.
Apostemos por programas más
cuidados más autóctonos sin cerrarnos en nacionalismos baratos.
Mayor información real sin
cocinar en las cocinas políticas, más información en conexiones a los
pueblos, el valor de lo local, de la solidaridad entre pueblos, donde se ponga
el valor en la intergeneracionalidad “lo viejo no acaba de morir, lo nuevo no
termina de nacer “