Opinión
   

MÁS ALLÁ DEL MAR, de Carmen Miuris Rivas 

LAS CASTAÑUELAS... ¡OLE!

Ese peculiar instrumento tan sevillano, usado en los tablaos, instrumento por excelencia de bailaores  flamencos que con gracia y donaire le hacen sonar con magistral armonía, son las castañuelas. Usado además en las ferias de los pueblos andaluces, en las danzas y fiestas, entró en la imponente Catedral de Sevilla en el Siglo XVIII, de mano de los Seises, un grupo de niños cantores que la incorporaron en ciertas ceremonias religiosas.

El nombre de castañuela parece proceder de la palabra del latín antiguo castanea o castaña, la palabra se ha ido transformando hasta convertirse en castañuela.

El origen de este singular instrumento musical, debemos buscarlo en la prehistoria, ya que la música es una de las mas primitivas expresiones del hombre.

El precedente mas antiguo de lo que hoy se conoce como castañuelas, se sitúa en el período Paleolítico y fue encontrado en Ucrania, eran unos brazaletes de aros de marfil que al chocar entre si,  producían un sonido armonioso.

No cabe dudas sin embargo, que el verdadero origen de la castañuela se encuentra en España.

Formada por dos piezas de madera, dos conchas marinas, o dos piedras planas, que los bailarines hacen sonar entre sus dedos y la palma de la mano, la castañuela es un significativo instrumento, presente en casi toda España, sobre todo en los pueblos de Andalucía, en sus ferias y fiestas y hasta como objeto de decoración de los amantes de las costumbres y usos andaluces.

La castañuela española ha evolucionado, adaptándose a las necesidades del bailarín hasta adquirir la forma perfecta para la ejecución de los ritmos que acompañan al baile y al canto.

Metal, madera, hueso, marfil, son los principales materiales usados en su construcción, es la madera, no obstante, el material mas idóneo por ser el que mejor se adapta  a sus necesidades.

Las castañuelas deben ser templadas para que alcancen la plenitud de su sonoridad, eso se logra haciéndolas sonar durante muchas horas. Un par de castañuelas se compone varias partes cada una de las cuales lleva un nombre: Corazón, concha, orejas, puente, punto, labio.

Este instrumento posee ciertas características que la hacen especialmente interesante, no deben dejarse  “desnudas”,  luego de usarse deben introducirse en un estuche porque son sensibles a un cambio de ambiente y verse afectadas en su sonido. El calor y la humedad son perjudiciales y pueden ocasionar su ruptura o resquebrajamiento.

Después de conocer las peculiares características  de las sin par castañuelas, no hay dudas de que la mejor manera de percatarnos de dichas especificaciones, es salir cualquier noche  y buscar dentro de los hermosos pueblos del Aljarafe Sevillano o en Sevilla capital, un lugar donde poder disfrutar del arte flamenco,  permitir que la noche ejerza su magia y dejarnos atrapar por el ritmo,  que el sonido de las castañuelas nos posea, danzar perdidos en la luz de una mirada y ¡OLE!    

 

19 de septiembre de 2007