Opinión
   

MÁS ALLÁ DEL MAR, de Carmen Miuris Rivas 

MOSTO, NOVIEMBRE Y ALJARAFE

Arriba el mes de noviembre y con él nos llega la vieja tradición aljarafeña del mosto. De lejos en la historia, viene  esta costumbre, desde la época Romano-Republicana permaneciendo todavía el acervo en la comarca. Mosto es el primer caldo de la uva prensada o pisada, con un grado de alcohol de 12%, fermentado durante cuarenta días. Palomino, Ximenez, Predo, Zalema, Airén y Garrido son las uvas más usadas para su elaboración. Aunque hoy en día no abundan las bodegas que lo elaboren igual que en tiempos pasados, se encuentran muchas  bodegas con mas de cien años de antigüedad, dónde tomar un vaso de mosto como ayer.

Andalucía es en España, el punto donde en armonioso conjunto, confluyen música,  trabajo y  poesía. El Aljarafe Sevillano, es un conjunto de pueblos, muchos de los cuales sin escapar de los adelantos de la tecnología,  conservan aún el encanto del pasado. Pasear por sus calles pintorescas, sus marismas admirando sus tonos de verde que la marcan como una naturaleza indómita, visitar sus bodegas donde el  aroma del mosto mezclado al de la exquisita gastronomía de la región, es como un hechizo que marca al visitante que de inmediato se hace paisano, aunque sea  de tierras extrañas.    

 No hay que olvidar que Sevilla carece de Denominación de Origen, no es por consiguiente una región significativa en el mundo vitivinícola, sin embargo, pareciendo hacer honor a la frase “De lo bueno, poco”, su producción vinícola aunque poca, es excelente, estando considerada a nivel mundial como la ciudad donde sus bodegas o tascas tienen un encanto especial.

Aljarafe es sinónimo de mosto y aunque esta bebida se elabora en diversos pueblos de Andalucía, por razones de complicidad territorial, la hemos elegido para efectuar nuestra primera ruta, virtual por el momento. El suelo y clima de esta región posee las particularidades que dan al mosto los variados y ricos  matices que hacen único su mosto. Cada pueblo del Aljarafe tiene su propia singularidad y por ende cada pueblo vive a su manera la ruta poseyendo su propio mosto. La costumbre impone que se vaya de pueblo en pueblo, degustando los diferentes caldos de la comarca, claro está que cada uno sabe a lo que puede llevarle tan especial degustación y se atendrá a las consecuencias de terminar la ruta, o no poder terminarla debido a la ingesta “in extensa”  de la exquisita bebida.

Las bodegas de los pueblos con sus botas del fermentado zumo de la uva, son las destinatarias de las giras que se efectúan en los caminos del Aljarafe, tanto de nativos, como de turistas que se suman con entusiasmo.

Cocidos, migas con jamón y pasas y una deliciosa variedad de tapas, se alinean en los bares para acompañar entre “vasitos y vasotes”, de mosto. Alguien será capaz de guiarme en esta caminata virtual por El Aljarafe?  Existe en Castilleja de la Cuesta alguna bodega donde sirvan un vasito de mosto a una peregrina de “mas allá del mar”? Seremos cómplices de la embriagante  emoción de disfrutar de un mosto acá, otro mostito mas allá, con la idea de sentirnos aliados en tan espirituosa experiencia. 

 

30 de octubre de 2007