Primavera de
azahares, de olivos y palmeras, no en vano eres la primera de las cuatro
estaciones del año, porque tienes la misión de sembrar vida y esperanza.
Estación de los poetas, la que entibia el romance de los enamorados y deja
libres las Hadas para que se amen en el esplendor de tus noches.
Aljarafe
Sevillano, te imagino en la alborada de esta primavera y te sueño persiguiendo
luciérnagas, cazando mariposaso
sentada junto a tus marismas contando secretos de amor
a una caracola. Cual gitana adivinando la suerte, o en la feria vestida de
andaluza en un tablao en cualquiera de las fiestas quecaracterizan Andalucía como la región mas alegre de España.
Tu primavera tiene aroma de culturas milenarias que adentrada
en la historia permanece incrustada en los vestigios de un ayer pródigo que es
hoy la fuente donde mitigan la sed los que inquietos por conocer las raíces de
civilizaciones que surgieron en ti y hoy bajo tu cielo te exploran, te exprimen
para nutrirse de las ruinas que atesoras y son testimonio de tus siglos de
existencia.
Te dejé envuelta en la niebla del invierno y aunque no conocí
el esplendor de tus aires primaverales, imagino el verdor que como un manto te
rodea en abierto contraste con el azul de tu cielo y desde la distancia enorme que de ti me separa, aspiro el
olor de tus naranjos y me enerva la suave brisa que en su aletear mueve las
ramas de tus olivares.
Quisiera
recorrer tus caminos que entre viñedos y olor a mosto serpentean tus pueblos
apaciblesy levanto una muralla de
amor para que nadie ose tocarte en mis sueños, permaneciendo como la meta de
mis anhelos mas sublimes.
Desde
mi lejanía, voy paralela a ti, escribiendo páginas para
no olvidarte, como si todavía te tomara prestado tu oxígeno para que mis
pulmones me den vida.Así me hago
a la idea de que camino por tu senda recogiendo florecillas silvestres para
adornar el nido de amor que pretendo habitar en tu espacio y un día despertaré
en medio de una nube de pétalos de rosa o una media noche sostenida por
estrellitas luminosas y de nuevo en tu senda, contar uno por uno tus lugares
legendarios, llegar hasta el camino del Rocío y bajando a la playa, vislumbrar
mas de cerca la grandeza del mar que de ti me separariendo con la certeza de saber cuan insignificante es la distancia,
cuando es vencida por la fuerza de la voluntad.