Opinión
   

MÁS ALLÁ DEL MAR, de Carmen Miuris Rivas 

ALJARAFE, TE IMAGINO EN PRIMAVERA

Primavera de azahares, de olivos y palmeras, no en vano eres la primera de las cuatro estaciones del año, porque tienes la misión de sembrar vida y esperanza. Estación de los poetas, la que entibia el romance de los enamorados y deja libres las Hadas para que se amen en el esplendor de tus noches.

Aljarafe Sevillano, te imagino en la alborada de esta primavera y te sueño persiguiendo luciérnagas, cazando mariposas  o sentada junto a tus marismas contando secretos de  amor a una caracola. Cual gitana adivinando la suerte, o en la feria vestida de andaluza en un tablao en cualquiera de las fiestas que  caracterizan Andalucía como la región mas alegre de España.    

 Tu primavera tiene aroma de culturas milenarias que adentrada en la historia permanece incrustada en los vestigios de un ayer pródigo que es hoy la fuente donde mitigan la sed los que inquietos por conocer las raíces de civilizaciones que surgieron en ti y hoy bajo tu cielo te exploran, te exprimen para nutrirse de las ruinas que atesoras y son testimonio de tus siglos de existencia.

 Te dejé envuelta en la niebla del invierno y aunque no conocí el esplendor de tus aires primaverales, imagino el verdor que como un manto te rodea en abierto contraste con el azul de tu cielo  y desde la distancia enorme que de ti me separa, aspiro el olor de tus naranjos y me enerva la suave brisa que en su aletear mueve las ramas de tus olivares.

Quisiera recorrer tus caminos que entre viñedos y olor a mosto serpentean tus pueblos apacibles  y levanto una muralla de amor para que nadie ose tocarte en mis sueños, permaneciendo como la meta de mis anhelos mas sublimes.

Desde mi lejanía, voy paralela a ti, escribiendo páginas  para no olvidarte, como si todavía te tomara prestado tu oxígeno para que mis pulmones me den vida.  Así me hago a la idea de que camino por tu senda recogiendo florecillas silvestres para adornar el nido de amor que pretendo habitar en tu espacio y un día despertaré en medio de una nube de pétalos de rosa o una media noche sostenida por estrellitas luminosas y de nuevo en tu senda, contar uno por uno tus lugares legendarios, llegar hasta el camino del Rocío y bajando a la playa, vislumbrar mas de cerca la grandeza del mar que de ti me separa  riendo con la certeza de saber cuan insignificante es la distancia, cuando es vencida por la fuerza de la voluntad.

 

26 de marzo de 2008