Opinión
   

MÁS ALLÁ DEL MAR, de Carmen Miuris Rivas 

LA FESTIVIDAD DEL ROCÍO

Es la fiesta más típicamente andaluza, convertida ya en un fenómeno internacional que por su arraigo,  se extiende más allá del Aljarafe, más allá de Sevilla, lejos de Andalucía.

Es fácil encontrar en América, en Dominicana o cualquier otro país, una imagen de la Virgen del Rocío, es que esta virgen es ya conocida y venerada fuera de los límites andaluces.

Hagamos un poco de historia para que lo aprenda quien no lo sepa: El primer documento  que cita a la virgen del Rocío, es un libro de montería, son crónicas de caza del Rey Alfonso X. La primitiva Ermita de Nuestra Señora de las Rocinas, fue al parecer obra de este Rey, sin embargo, tanto la Ermita como la devoción fueron olvidadas y en mas de un siglo no hay evidencias ni noticias que nombren a la imagen.

La memoria popular, como suele suceder casi siempre, es la encargada de rescatar y convierte en tradición la festividad del Rocío.

Se cita a Almonte como único propietario del culto de la virgen, aunque sin dejar de otorgar la debida importancia en el hallazgo a Villamanrique de la Condesa, crédito que toca además a Gregorio Medina un cazador de Mures, actualmente Villamanrique de la Condesa, quien fue la persona que en compañía de unos compañeros de caza, encontró la imagen. Los ladridos de unos perros atrajeron la atención del cazador que fue directamente al lugar de donde éstos provenían y en el hueco de un árbol centenario, encontró la imagen que casi confunde con una muñeca, la virgen tenía en la espalda esta inscripción: “María de los Remedios me llamo”. Cuenta la historia que la imagen, a la que se atribuyen cualidades milagrosas,  permanecía allí desde tiempos de los Moros.

Los cazadores fueron al poblado de Almonte, contaron lo sucedido y numerosos vecinos fueron dispuestos a traer la imagen, surgiendo entonces una  disputa entre habitantes de Villamanrique de la Condesa y Almonte, decidiendo ambos bandos, seguir la costumbre de la época uniendo en una carreta  dos yuntas de bueyes, dejando que fuese su fuerza quien decidiera  el lugar donde se instalaría la imagen, sin embargo, ambas fuerzas quedaron enlazadas y se consideró el hecho como una señal, se colocó la virgen en una capilla construida por limosnas de los devotos.

La fiesta es típicamente andaluza, se reúnen allí, desde los que son movidos por la fe de la religión, hasta los que son simplemente impulsados por un espíritu de aventura. El camino del Rocío es lo que determina el ritual de la peregrinación por los caminos del Aljarafe, hasta la Ermita en Almonte.

Para los que  desconocen los pormenores de poder entender la esencia que envuelve esta actividad, sería de mucha ayuda investigar sobre algunos conceptos  de los cuales es imprescindible conocer su significado para encontrar el sentido mágico, las palabras claves son Rocío, Camino, Cuerpo, Simbolismo, Cultura.  Descifrando estos conceptos, puede entenderse la relación estrecha entre el Cuerpo y el Camino del Rocío, por medio de evocaciones simbólicas reflejadas en éste, son entendibles las intenciones que se persiguen: Sufrimiento y placer, son dos características que se aúnan en la esencia del Camino del Rocío, ambas circunstancias adquieren  protagonismo en la celebración.

Las marismas del Guadalquivir que en sus aguas verdiazuladas guardan aroma de mosto, son parte importante  de la tradicional jornada rociera, hasta allí llegan los peregrinos después de haber arrasado el polvo del camino entre olivares y viñedos.

Mucho más allá del mar, los amantes de las tradiciones andaluzas, entonamos con respeto y devoción una salve rociera uniéndonos al regocijo de los sevillanos.

  

13 de mayo de 2008