Opinión
   

LA BUHARDILLA, de Miguel Cátedra 

QUO VADIS VERGETUM?

Vivimos tiempos políticos controvertidos. Algunos  intentan que se   cierren heridas   que según ellos, no cicatrizaron  totalmente en la Transición. Pero, al mismo tiempo, se abren otras heridas. Se cuestiona el modelo de estado que tenemos en la actualidad. Se discute el Ser de España como nación. Se debate, incluso, el Ser de España per se. Mientras tanto, los nacionalismos reivindican el Ser de sus propias comunidades.

No voy a hablar de política nacional, pero me parece contradictorio que se ahonde en políticas insolidarias, en políticas que reclaman unos derechos históricos anacrónicos, que lo que hacen es separar y aislar. Cuando la tendencia del Planeta es la contraria; es a la Sinergia, a unir, a acortar distancias, por lo menos, en lo que respecta a los ciudadanos. Es cierto, qué es un transcurrir lento, como todas las transformaciones sociales, pero inexorable y en la qué la civilización occidental tiene una gran labor por hacer.

En esta tesitura política, sería por lo menos, pintoresco que alguien reivindicara el Ser de la comarca. No seré yo quién    lo haga. Pero la comarca es una división del territorio con una clara unidad geográfica, configurada por varias poblaciones, con  características análogas, y una  historia e identidad parecida.

Éste es el caso de la comarca del Aljarafe, con una historia milenaria: Desde los Tartessos –según los Griegos la  primera civilización occidental- al Imperio Romano que fundó en esta comarca -a la que denominaba Vergetum- una de las principales ciudades de  Hispania, Itálica.

En el Aljarafe han acontecido hechos históricos que han dejado huella, pero el acontecimiento - en todos los sentidos - de más trascendencia para éste, se está produciendo en la actualidad. Esta comarca ha alcanzado en las ultimas décadas una prosperidad y un desarrollo que nunca había tenido anteriormente. Sin embargo,

El crecimiento de la comarca, sobre todo en desarrollo urbanístico ha sido desmesurado y especulativo. No se han previsto los servicios y equipamientos necesarios, las comunicaciones –principalmente con el área metropolitana -, el medio ambiente, ni el cuidado del entorno paisajístico.

Este crecimiento no es sostenible, no mira hacia el futuro, está deshilvanado, carente de una organización razonable en la que se pudieran integrar, bajo el control de la administración competente, todos  los planes de  desarrollo y todos los de ordenación urbana de los distintos municipios, en un Plan General para la comarca.

No obstante, el Aljarafe existe y tendremos que estar pendientes de adónde va, éste lugar al que los romanos llamaron vergel.

 

3 de marzo de 2006

 

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