Opinión
   

EL RINCONCILLO, de Miguel Martínez 

VERANO ALJARAFEÑO

Ya está aquí el verano. Si no fuera por el inaguantable calor que nos toca padecer cada año por estas tierras, sería mi estación favorita. Todavía tendrá que luchar para ganarse esa distinción. Aun así, todos lo esperamos con verdaderas ganas. 

La estación estival atrae hacia el Aljarafe a muchas personas que normalmente no residen en él, y que llegan desde los más diversos puntos de la provincia. La mayoría de estos nuevos vecinos huyen de las insoportables temperaturas capitalinas para buscar un poco de tranquilidad en esta tierra singular. El hecho de que nuestra comarca disfrute siempre de dos o tres grados menos que la capital ejerce una importante influencia sobre cientos de sevillanos, que se sienten atraídos por esta cuestión. Y es que dos o tres son muchos grados cuando hablamos del verano hispalense, créanme. También las piscinas tienen parte de protagonismo, puesto que no hay nada mejor que un buen baño para despegarse del bochorno. Es una época en la que los municipios aljarafeños reciben un importante flujo de personas, algo que se nota cuando se sale por la noche a tomar la cervecita de rigor.

La vida se hace de noche. Muchas heladerías, bares y terrazas sacan su mobiliario a la calle para que la gente pueda disfrutar de una agradable conversación con sus amigos mientras saborean unas tapitas, todo ello aderezado con la suave brisa nocturna que siempre nos acompaña. Y es que da gusto salir en verano por la noche. Aunque haya que levantarse temprano al día siguiente, no nos importa quedarnos hasta la una o las dos de la madrugada intercambiando vivencias con las personas que nos rodean.

También hay tiempo para practicar el mejor deporte que ha parido este país (aunque algunos piensen otra cosa) llamado España: la siesta. Los españoles habremos inventado pocas cosas, pero cuando lo hacemos nos lucimos. Me río yo de los ejecutivos norteamericanos que pagan para dormir un ratillo entre reunión y reunión. También me hace gracia cuando veo a algún turista con esas simpáticas camisetas que tienen grabada la susodicha palabra. La diferencia está en que ellos pagan y llevan camisetas, pero nosotros dormimos de verdad. Son dos horas de placer, de evasión, de descanso, con el ventilador puesto al tres enfrente de la cara para huir del aplastante bochorno. Qué alegría.

La nueva estación ya ha llegado. Es algo que todos, en especial los más pequeños de la casa, llevamos esperando casi un año. Vuelven las vacaciones y los momentos para disfrutar más que nunca de la familia, todos reunidos. Disfruten y sean felices. Feliz verano para todos los aljarafeños.

 

22 de junio de 2006

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