Opinión
   

EL RINCONCILLO, de Miguel Martínez 

TRÁFICO MODERNO II

El carné por puntos comenzará a salpicar nuestros bolsillos el próximo fin de semana, un proyecto del que todos hemos oído hablar pero del que aún nos queda mucho por descubrir. En varios países europeos funciona desde hace años con unos efectos plausibles, pero, como en España tenemos que ser diferentes para todo, ya veremos cómo resulta este nuevo experimento. 

Después de haberme informado sobre el asunto, no dudo de la legitimidad del nuevo carné, pero tengo la impresión de que en algunos casos no va a funcionar. Imagínense la pintoresca escena. Sábado, doce de la noche. Control policial rutinario en la rotonda de entrada a Tomares. La Benemérita hace señas a un joven para que detenga su vehículo, tuneado con doce alerones, catorce altavoces y un tubo de escape que ya lo quisiera Fernando Alonso para su coche. “Su permiso de conducir, por favor”, señala el policía. “No te lo puedo dar colega, el dinero que tenía para sacarme el carné me lo he gastado en las luces de neón de mi buga”, afirma orgulloso el joven. El guardia civil, sorprendido, responde: “Estupendo, en ese caso te voy a quitar unos puntitos de tu carné, como marcan las nuevas normas”. El chico del coche tunning se va más contento que unas pascuas, ya que le acaban de quitar varios puntos de un carnet que todavía no se ha sacado. Bonito plan.

Pero esto no es todo: una vez que se pierdan todos los puntos, el conductor tendrá que realizar un curso y un nuevo examen para que, con suerte, pueda recuperar su permiso. ¿Creen ustedes que todos aquellos que se queden sin puntos seguirán este proceso? Yo, francamente, tengo mis dudas (aunque, permítanme el inciso, para perder todos los puntos hay que ser un poco cafre al volante, la verdad).

Por eso, creo que sería una interesante iniciativa que los ayuntamientos del Aljarafe habilitaran alguna zona para que los ciudadanos podamos informarnos sobre este nuevo elemento que empezará a formar parte de nuestras vidas en cuestión de horas. El 1 de julio habrá quien se plante en la carretera sin la lección aprendida, y también quienes la aprueben por los pelos.

Según nos ha hecho creer el ministro del Interior, el incansable Rubalcaba, el carné por puntos nos proporcionará más seguridad a la hora de conducir, afirmación que todavía está por comprobar. Aquí hemos señalado solamente dos supuestos en los que la seguridad brilla por su ausencia, pero tengan por seguro que habrá más. Con ello quiero decir que al pan, pan, y a la cerveza, cerveza. Habrá que otorgarle un margen de confianza y esperar a ver si ha merecido la pena este cambio. Hasta entonces, lo de siempre: precaución, amigo conductor del Aljarafe.

 

29 de junio de 2006

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