ESTE CONTENIDO PERTENECE A 

_________________________________

La Taberna del Mellizo, la alegría del Aljarafe

Políticos, músicos y actores han quedado marcados para siempre por su inconfundible aroma. Futbolistas de elite, ministros e incluso un Premio Nobel han disfrutado de esa sensación tan especial que se siente al cruzar la puerta de la Taberna el Mellizo, en Villanueva del Ariscal. Cada día acuden decenas de personas de todo el Aljarafe a este célebre rincón que lleva cincuenta y dos años repartiendo alegría entre su gente. La ilusión con la que trabajan, un servicio inmejorable y el mejor mosto de la comarca han hecho de Manuel El Melli una de las personas más reconocidas de todo el área metropolitana de Sevilla. No en vano, hay gente que desconoce dónde está Villanueva, pero responden afirmativamente cuando se les pregunta por esta taberna. Paradojas de la vida. Pasen y vean. 

La Taberna el Mellizo fue creada en el año 1954. Una garrafa y varios vasos fueron suficientes para comenzar un negocio familiar que ha permanecido en el candelero durante décadas. En los años posteriores se decidieron por la vendimia, hasta que en la década de los sesenta compraron un local más grande donde satisfacer las peticiones de las personas que se acercaban a disfrutar del vino. La cantidad de bocoyes disponibles fue aumentando a la misma vez que el éxito del bar, hasta alcanzar la nada desdeñable cifra de cien. Poco a poco fueron surgiendo remodelaciones: la entrada de los licores de alta graduación, la inclusión de tapas y raciones o el cambio de local varias casas más arriba hicieron de la taberna un lugar de lo más acogedor. “Poco a poco fuimos incluyendo tapas, hasta tal punto que hoy disponemos una carta que contiene más de treinta platos diferentes”, afirma con satisfacción El Melli. Y así hasta hoy. Todo se ha ido perfeccionando con el paso del tiempo, excepto la atención y la calidad, inmejorable desde el primer día.

El mosto que se ofrece aquí tiene una calidad excelente. Villanueva del Ariscal es una de las localidades punteras durante la conocida Ruta del Mosto, una posición que se ha ganado a pulso gracias a su buen hacer en materia vinícola. Bormujos, Bollullos de la Mitación o Umbrete, entre otros municipios, completan un cartel de auténtico lujo en lo que a este tipo de vino se refiere. Actualmente, en El Melli pisan la uva durante tres días en las Bodegas Góngora, ubicadas también en Villanueva del Ariscal, y disponen de mosto para todo el año. No llega el mismo número de bocoyes que años atrás, pero esta circunstancia no influye en el sabor y en la calidad de este vino joven y gaseoso. “En esta zona del Aljarafe, el mosto tiene alrededor de 11 grados de alcohol, debido a sus características. En la zona del Condado, sin embargo, el vino es mejor que el de aquí, pero no el mosto, ya que tiene más grados”, asegura Manuel. Cada bocoy, aunque hayan salido varios de la misma pisada, tiene un sabor único que lo diferencia de los demás. En su sabor también influyen las circunstancias en que se disfruta del mosto, puesto que no es lo mismo beberlo en la Taberna El Mellizo rodeado de amigos que durante una cena en casa. El gusto, aunque parezca mentira, varía de una situación a otra.

El Melli, uno de los pilares básicos dentro de la Ruta del Mosto que se celebra todos los años durante el mes de noviembre, asegura que en su pueblo hubo personas que se quedaron rezagadas en la promoción de este vino joven. Manuel declara que “Villanueva siempre ha sido el número uno en lo que respecta al mosto, pero Umbrete lo supo vender mejor que nosotros. Allí se organizan diversos actos cada año, y aquí no se le da la salida que merece. Habría que preparar más eventos conmemorativos”, declara Manuel. “Villanueva siempre ha estado rodeada de viñas por todas partes, desde la entrada hasta la salida, y sus bodegas son famosas en todas partes. Esto permite que la calidad del mosto que se realiza en el pueblo sea casi inmejorable”, señala.

Las tradiciones, por desgracia, suele ir cayendo en el olvido. Según cuenta El Melli, en Villanueva existía hasta no hace mucho tiempo una costumbre muy arraigada con respecto al mosto, pero que se ha perdido. Los grupos de amigos se reunían en un bar para probar el mosto, e iban de una taberna a otra probando una copa de este vino para dilucidar finalmente cuál era el mejor. “Ha ocurrido igual que con la pisada de la uva, son tradiciones que se han ido perdiendo”, asegura.

A esta célebre taberna ariscaleña acude gente de todas las edades, desde el grupo de amigos adolescentes hasta los matrimonios acompañados de sus hijos, sin olvidarnos de los jubilados que acuden cada día como un reloj a beber su copita de mosto o su cerveza fría. El local dispone de tres grandes naves con un encanto especial. Fotos enmarcadas de romerías y pisadas de la uva, carteles de la temporada taurina o de la Feria de Abril y aparejos típicos rocieros componen la decoración de un local con cincuenta y dos años de historia. El suelo es de albero, algo que le da un toque peculiar al local, dividido en salas para el que fuma y el que no. La fritura de calamar o los tomates con caballa harán las delicias de todo aquél que acuda a la Taberna El Mellizo, en el número 4 de la calle Nueva de Villanueva del Ariscal. Para más información pueden llamar al número de teléfono 954.113.374. Sus cinco sentidos se lo agradecerán.

 

Un artículo de Miguel Martínez para ALJARAFEHOY.COM (15 de mayo de 2006)