Toros
   

LA CRÓNICA, de Antonio Ramos Calderón

SALVADOR CORTÉS, MÁXIMO TRIUNFADOR DE LA FERIA DE ABRIL DE SEVILLA EN 2006

El espigado diestro de Mairena del Aljarafe Salvador Cortés, torero de la dinastía Mariscal, ha dado un fuerte aldabonazo en Sevilla y ha sido declarado máximo triunfador de la recientemente finalizada Feria de Abril tras cortar cuatro orejas en una histórica tarde y salir en hombros por la ansiada Puerta del Príncipe. Al carro de triunfadores de este ciclo se une el "Auriga del toreo", quien no es otro que el valenciano Enrique Ponce. El espada de Chiva realizó faenas para el recuerdo en la Real Maestranza de Caballería hispalense, sobre todo la tarde del viernes de preferia cuando ofreció a la afición el más amplio abanico de su sabiduría y arte taurómacos. Un recital de clase, prestancia y valor que sirvió para convencer a los más incrédulos e intransigentes que aún sorprendentemente le negaban el pan y la sal.

Casi al mismo nivel de estos dos "jabatos", nos encontramos con el francés Sebastián Castella que por fin se estiró en Sevilla y entró en su afición a base de una firmeza serena al alcance de muy pocos elegidos y de cierto regusto con la franela. Para enmarcar en un cuadro del siglo XIX tenemos la heroicidad de tres hombres que se jugaron la vida con los "miuras" venidos de Zahariche. Me estoy refiriendo al castizo José Pedro Prados "El Fundi", al ciclón jerezano Juan José Padilla -vestido como Paquiro- y al joven salmantino Javier Valverde.

Hablando de juventud y futuro, destacaron en su paso por el coso del Baratillo las ganas del valiente Domingo López Chaves, los "aires espartaquistas" y joviales del rubio Iván García, los naturales apetalados del utrerano Luis Vilches, los ayudados por alto del recuperado niño de Manzanares, los inteligentes planteamientos muleteriles del "ajoselitado" César Jiménez y la disposición del madrileño Matías Tejela. No se nos puede quedar en el tintero la actuación de un arrojado (y maltratado por la Empresa Pagés en su colocación) Pepín Liria antes los victorinos ni la seriedad (no rubricada con los aceros) mostrada por el sevillano Antonio Barrera ante la de Valdefresno.

Y además, Francisco Rivera Ordóñez nos recordó a su padre Paquirri con las banderillas, Manzanares se despidió tristemente del toreo en activo y su hijo le cortó la coleta entre lágrimas, Cayetano se presentó con glamour en Sevilla como novillero en un "montaje" urdido por su tío Curro Vázquez y el empresario Eduardo Canorea y, El Cid de Salteras, uno de los tres pilares del abono, se justificó a secas tras las dos radiantes Puertas del Príncipe del año pasado.

Muchos matadores de toros no estuvieron a la altura de las circunstancias mínimamente exigibles en una plaza de primera categoría como La Maestranza de Sevilla. Entre ellos, un decepcionante Morante de La Puebla, el apático Finito de Córdoba y un veterano de vuelta como el colombiano César Rincón, quien además fracasó como ganadero en el ciclo.

"Alcalareño", Marianín de la Viña, Antonio Tejero, Curro Molina, Ismael Halcón, José María Tejero, Curro Robles y "El Boni", entre muchos otros, fueron hombres de plata y varilargueros que anduvieron a un excelente nivel entre las cuadrillas. "Cañamito" de José Luis Pereda, "Lebrillero" de Miura, "Trajesucio" y "Matemáticas" de Torrealta, "Rociero" de Cebada Gago, y "Encendido", "Lazarillo" y "Limitado" de Zalduendo, podríamos decir que fueron los toros de la Feria, destacados por su casta. Aunque eso sí, la corrida más completa en su conjunto fue la portuguesa de Palha. También Parladé y Valdefresno echaron aisladamente buenos bureles al dorado albero del coso del Barrio del Arenal.

Por último, reseñar que esta Feria de Abril de Sevilla de 2006 pasará a los anales de la historia por haber saltado los cornúpetas al ruedo sin divisa, por la caprichosidad de Pepín Tristán como director de la Banda del Maestro Tejera, por el diluvio universal de granizos caído sobre la plaza el domingo 23 de abril que obligó a suspender un festejo en plena lidia del quinto toro y por la alocada salida en hombros del maestro alicantino Manzanares por la Puerta del Príncipe el día de su melancólico y desafortunado adiós. También el colorido ciclo primaveral sirvió de ensayo y banco de pruebas para la aplicación del Nuevo Reglamento Taurino en Andalucía, que ya ha entrado en vigor desde el pasado Domingo de Resurrección.

Ahora llegan las novilladas que ya nos ha deparado el triunfo del camero Alfonso Oliva Soto. Entre mayo y junio, desfilarán por Sevilla los noveles del escalafón menor. Yo apuesto, a priori, por el alcalareño Marco Antonio, por Salvador Fuentes -de Almensilla-, por el sevillano Rafael Ronquillo y por los utreros de la ganadería de Guadaira. Ojalá salga de estas combinaciones alguna figura del toreo para el futuro de La Fiesta Nacional...

 

Antonio Ramos Calderón
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