|
|
||||||||
|
LA CRÓNICA, de Antonio Ramos Calderón EL MAGISTERIO, LA ESPECTACULARIDAD, Y EL ESTILO CAMPERO...
Plaza de toros de Espartinas (Sevilla). Sábado, 9 de septiembre de 2006. Día de Nuestra Señora del Loreto. Feria y fiestas locales. Corrida del arte de rejoneo. Tres cuartos de entrada. Tarde calurosa y soleada. Se lidiaron seis toros de la ganadería de Benítez Cubero (divisa blanca y azul), bonitos de lámina y reglamentariamente manipulados en sus astas, que resultaron manejables y colaboradores. Dentro de un juego noble en conjunto, destacaron y permitieron un mayor lucimiento de las cabalgaduras los corridos en segundo, cuarto y sexto lugar. Joao Moura, vestido como siempre a la portuguesa tradicional impecablemente, rejonazo certero (una oreja). En el cuarto, un pinchazo, un rejón caído y un descabello pie a tierra con muleta en mano (una oreja). Andy Cartagena, rejón trasero (dos orejas, la segunda quizá excesiva). En el quinto, un pinchazo y otro más que feamente descorda al animal bovino (una oreja).
José Luis Cañaveral, un pinchazo y el toro se derrumba a los diez segundos teniendo que ser apuntillado en el suelo irremisible y directamente (ovación). En el sexto y segundo de su lote, pinchazo y rejonazo trasero y caído (dos orejas, la segunda quizá un tanto populista y más cariñosa). El que tuvo, retuvo. El lusitano Joao Moura, un viejo rockero del bello arte de Marialba, ofreció ayer a los aljarafeños una auténtica lección de cómo se torea a lomos de unos caballos perfectamente enjaezados y domados. Anduvo en maestro durante todo el festejo. La experiencia es un grado. Con su primero, clavó dos rejones de castigo muy medidos que sirvieron para atemperar a un ejemplar que permitió un templado toreo a dos pistas lleno de hondura, sentimiento y saber hacer por parte del caballero portugués. Sonó en su honor el pasodoble "Plaza de La Maestranza", inconfundibles esos acordes. Con las banderillas se mostró sobrio y finalizó su primer envite con cuatro cortas. Nos quedamos con un magnífico quiebro en los medios antes de dejar una banderilla. En el cuarto, el eterno niño Moura nos brindó otro quehacer genial y de categoría. Puedo decir que casi rozó la perfección ante un enemigo noble y pastueño. Muy torero todo lo que realizó desde los dos rejones de castigo -uno con la bandera de su país y el otro con el anagrama de su propio hierro- hasta los adornos finales en círculos concéntricos alrededor del cuatreño, pasando por los sentidos encuentros en banderillas. Joao Moura demostró tener cuerda para rato. Empaque tiene para dar y regalar. Un ejemplo para su hijo y las nuevas generaciones de rejoneadores... un modelo a seguir. El valenciano Andy Cartagena buscó (y encontró) siempre los cauces de la espectacularidad en su actuación, intentando de conectar con el tendido a base de violinazos y detalles de cara a la galería con sus equinos. En su primero, un negro zaíno marcado con el número 55 y que hizo segundo del sexteto de Benítez Cubero, realizó una labor brillante tras haber dejado al cornúpeta crudito con un único rejón de castigo. Se dice que estos rejones iniciales tienen la función de un puyazo, en analogía a las corridas de toreo a pie. Pues bien, dentro de este tercio de banderillas sobresalió un excepcional par a dos manos. Luego, vinieron tres cortas al violín antes de pasaportar a su oponente con el rejón de muerte. Una de las cortas se desprendió al suelo. El sobrino de Ginés Cartagena optó en el quinto por dos de castigo que fueron bastante efectivos. En éste, observamos unas colocaciones muy reunidas y unos quiebros conseguidísimos con los palitroques. Dos violinzaos contundentes produjeron "una música de órdago". La rosa y las cortas vinieron ya con el "benítezcubero" más parado y agarrado al piso en el centro del anillo. Por su parte, los auxiliadores, tanto los de Andy como los de sus otros dos compañeros, han sido injustamente protestados y han provocado el enfado del respetable en numerosos momentos de la lidia debido a sus intervenciones cuando los jefes cambiaban de montura. El sevillano José Luis Cañaveral paró estupendamente la encastada salida del tercero en el centro del ruedo. Prosiguió con una faena paciente y limpia ante un astado reservón en las frías. Desarrolló una labor de mérito por el aguante y lo cerca que llegó a la cara del toro. Sus cortas tenían los papelillos con los colores de la denostada bandera española. Y en el que cerró plaza, ya casi de noche, el propietario de la ganadería de Guadaira volvió a lucir su personal estilo y trabajado ademán campero parando a su enemigo de salida. Con la larga cola de un guapo caballo tordo, enceló la embestida del bovino para clavar con decisión los palos mientras en el coso espartinero se podía escuchar "Chiclanera". Las banderillas fueron puestas al estribo y, las cortas, al violín. ¡Qué manía por la música "clásica" (¿?) en estos modernos rejoneadores!
Al finalizar el entretenido e interesante espectáculo de valientes hombres, nobles caballos y toros bravos, los tres protagonistas del cartel salieron a hombros por la Puerta Grande de Pepe Hillo y, de nuevo, hubo final feliz en Espartinas. Cerró el festejo el pasodoble "La Puerta Grande". Entre las caras conocidas que no quiseron perderse este primer evento septembrino, nos encontramos con el ganadero de "Las Monjas" Manolo Bajo, propietario del Gran Hotel El Coto de Matalascañas y, el Sr. Don Pedro Girón, jefe de prensa de La Maestranza sevillana, quien estuvo acompañado por sus hijos y siguió atento la corrida desde el callejón. Parece ser que las rencillas entre Eduardo Canorea y el ayuntamiento espartinero quedaron ya superadas, olvidadas y definitivamente en una mera anécdota. Que reine la paz. Espartaco padre también estuvo por allí. Por último, quisiera preguntar al entorno de los rejoneadores por qué no utilizan siempre unos letreros para anunciar al menos el nombre de los equinos actuantes en cada momento de la lidia. Sería muy recomendable de cara a mostrar y vender mejor la "mercancía" del toreo a caballo.
Opina sobre este artículo en nuestro FORO DEL ALJARAFE Antonio Ramos Calderón |
|||||||||
|
|||||||||