Toros
   

LA CRÓNICA, de Antonio Ramos Calderón

BORJITA JIMÉNEZ, UN OASIS EN EL DESIERTO DEL ADOCENAMIENTO

Plaza Plaza de toros de Espartinas (Sevilla). Sábado, 14 de octubre de 2006. I Muestra de Tradiciones y Costumbres del Aljarafe. Espartinas Sabor Aljarafe. Tercera Clase Magistral organizada por la Fundación Andaluza de Tauromaquia. Más de un cuarto de entrada en tarde espléndida de sol y calurosa. La sesión dio comienzo a las diecisiete horas y cuarenta y cinco minutos. Todos los astados fueron picados con la puya de tienta que recoge el Reglamento de Andalucía. Se lidiaron cinco erales de Astolfi, de juego variado y, otro, de Espartaco, bueno. En séptimo lugar, se corrió un añojo también de Espartaco que resultó mansote y rajadito.

Antonio Ruiz Rodríguez “Espartaco” padre, vestido de corto, actuó como director de esta tercera jornada docente. Dos largas cambiadas de rodillas le instrumentó al eral, de su hijo, que abrió plaza para proseguir con verónicas donde le puso mucho amor propio al asunto. Bien por tafalleras en un quite con arrebujada media, brindó a Pepín Liria y a su mayor progenitor una faena de oficio y pundonor, plena de muletazos vibrantes ante un animal pronto y fijo. Hubo una tanda extraordinaria de naturales y algunos pases valientes de hinojos. Un pinchazo, estocada delanterita y cinco descabellos (dos orejas y rabo, premio exagerado).

Miguel Ángel Sánchez, de caldero y plata vieja, se encontró con un enemigo soso, sin transmisión y de poco brío, que acusó el puyazo en demasía y al cual le ejecutó una labor entonada. Brindó al clan Espartaco y mató de bajonazo infame. Una oreja benévola.

Jonathan López, de celeste y oro, no se sintió con el capote y se mostró dispuesto con la franela. El cornúpeta, jabonero y berreón, desarrolló un comportamiento paradote y distraído, cogiendo sin consecuencias en una embestida al rondeño. El Yoni brindó al público y estuvo siempre queriendo y cruzado, sin embargo abusó del toreo de uno en uno y del largo metraje de su quehacer muleteril. Dos pinchazos y estocada desprendida (una orejita).

Francisco Javier Ortiz Suárez, de verde esperanza y oro, estuvo correctito a secas con el percal y tuvo en suerte al mejor eral de Astolfi de toda la larga tarde. El oponente del de La Puebla de Cazalla, sueltecito en varas, sacó importante fondo de raza en la pañosa roja resultando bravo y colaborador. El hijo del picador Diego Ortiz se lució por ambos pitones y estuvo a la altura de las circunstancias. Estocada trasera y dos orejas y rabo. El tercer trofeo sobró, sinceramente.

Esaú Fernández, de tabaco y oro desgastado, quitó brillantemente por chicuelinas en el bovino de su compañero y se afanó en la salutación a la verónica al suyo. En su turno de quites, también Daniel Sotillo se lució a la verónica clásica y fundamental. Principió faena el de Camas con el doble pase cambiado por la espalda citando desde los medios, continuando firme en naturales armoniosos con remates sevillanos. El enemigo, bonancible, acabó apagándose y el discípulo de “El Almendro” cerró en las cercanías con péndulos, circulares y manoletinas efectistas. Gran estocada (dos orejas y rabo).

Daniel Sotillo, de rosa palo y oro, se enfrentó a un cornúpeta con muchos pies que sacó geniecito y ciertas complicaciones. Brindó a los Espartaco y comenzó trasteo por estatuarios. Los enganchones se sucedieron y la voluntad del joven no escondió sus carencias de oficio y rodaje ante semejante animal. Verdecito, finalizó por manoletinas. Un pinchazo y estocada entrando de verdad (dos orejas populacheras).

La iluminación defectuosa del coso espartinero contrastó, en el séptimo acto de la Clase Magistral, con el luminoso toreo de capa a pies juntos de Borja Jiménez. No faltó tampoco la habitual larga cambiada de rodillas. Ante el añojo de Espartaco, el becerrista local e hijo menor del concejal Javier Jiménez jugó los brazos espectacularmente en un garboso quite a la verónica, rematado con una larga cordobesa de nota. Me encanta y me emociona el desparpajo con el que anda por la plaza este menudo chaval de Espartinas. Brindó a sus paisanos y templó con cadencia las berreonas embestidas del becerro, mansote y con tendencia a recular. Le buscó las vueltas Borjita y los naturales le salieron largos y tersos. Acompasados los derechazos, la sapiencia precoz de este alumno aventajado de “Espartaco” padre se impuso a la mediocridad general anterior de sus compañeros de cartel. Además, nos deleitó con detalles torerísimos que demuestran que a este niño de tercero de la ESO le funciona bastante bien el coco delante de la cara de los astados. Un bonito proyecto de torero para apostar por él en el futuro... porque buena falta nos hace un soplo de aire fresco como trae este Borjita Jiménez. Lástima la mala suerte con los aceros, ya con la noche cerrada. Pinchazo saliendo trompicado, cuatro pinchazos más, media defectuosa y otra media estocada atravesadilla. Dos orejas y rabo.

Al término del espectáculo, todos los participantes salieron por la Puerta Grande del recinto aljarafeño. Algunos a pie y, otros, como Borja, Esaú, Espartaco padre, Sotillo y Ortiz Suárez, en hombros. Por tanto, final feliz pero con matices que creo haber reflejado en estas crónicas que, como diría Zabala de la Serna, no servirán para nada.

 

Opina sobre este artículo en nuestro FORO DEL ALJARAFE

Antonio Ramos Calderón
www.desdelcallejon.com